Para conocer la historia de la automoción española y reflexionar sobre nuestro mundo a partir de pequeñas maquetas de vehículos a escala 1/87

lunes, 8 de julio de 2013

Trabant 601 “Volkspolizei”

La maqueta

El Trabant 601 “Volkspolizei” se trata de la referencia 47517 de Herpa, a la que únicamente se le han detallado los intermitentes y placas de matrícula.
Maqueta: Trabant 601 “Volkspolizei”
Fabricante: Herpa
Escala: 1/87
Año de realización: 2008

El "Trabbi"

Casi tres meses después de la primera visita, esta semana les propongo dar otra vuelta por la tienda de automóviles de “Vaclav el loco”, para ver qué nuevo exotismo automovilístico nos encontramos. El señor Vaclav nos recibe, como siempre, con esa desconcertante simpatía que su acento de malo de peli de James Bond nos genera, y nos enseña otro de sus artefactos: un Trabant.

 ¿Y qué es un Trabant? -se preguntarán algunos-. Pues es un famoso utilitario de la Alemania Oriental que llegó a convertirse en todo un icono, no sólo en su país, sino en gran parte del bloque del Este. Algo así como nuestro 600, pero en germano-oriental, vaya.

¡Pero no se piensen que es un automóvil convencional! Las características peculiares de los vehículos del otro lado del Telón, que ya comenté en otra entrada, se repiten una a una en el simpático “Trabbi”:

- Longevidad de producción: duró desde 1957 hasta 1991, con pequeñas modificaciones estéticas y ligeras mejoras mecánicas.
- Producido en un país que ya no existe: como dije en su día, la RDA desapareció en 1991.
- Simplicidad mecánica: de nuevo nos encontramos con un pequeño motor de 2 tiempos que fue aumentando tímidamente de potencia desde los 18 hasta los 23 CV. No fue hasta 1990 cuando pasó a montar un motor Volkswagen 1.1 de 4 tiempos procedente del Polo. Además la carrocería era de Duroplast, un plástico parecido a la fibra de vidrio fabricado a base de residuos de algodón y de resina de fenol. Un material reciclado más barato que el escaso y preciado acero, necesario para fabricar cañones con los que defenderse del enemigo imperialista.
- Bajo precio: para un ciudadano de la RDA, adquirir un Trabant era tan sencillo como desembolsar diez mil marcos –era el automóvil más barato-, apuntarse a una lista y esperar… ¡diez años! Se podía elegir entre la versión “Limousine” (sedán) y la “Universal” (familiar).
- Acabado espartano: por supuesto no había ninguna concesión al lujo, pero era fácil y barato de mantener y ofrecía una gran capacidad de carga. Los de la revista Time lo calificaron como uno de los 50 peores coches de la historia, pero qué sabrán esos pijiprogres...

Lo cierto es que es comprensible que en 1989 más de un alemán occidental, montado en su Audi 80, se burlara un poquito de esos hermanos del este que acababan de cruzar el Muro y empezaban a circular con sus humeantes Trabbis por las flamantes Autobahnen de la República Federal. En todo caso su valor intrahistórico es indiscutible como vehículo que motorizó la RDA, hasta convertirse en uno de sus símbolos. Su imagen decoró algunos metros del Muro de Berlín, y hoy sobrevive impresa en miles de souvenirs para turistas. Bien por exotismo o por nostalgia, el Trabant es un vehículo de coleccionismo muy apreciado y ocupa por méritos propios una página destacada en la historia del automóvil

Su ensamblaje se llevó a cabo en las antiguas factorías de DKW en Zwickau (Sajonia), que tras la 2ª Guerra Mundial pasaron a manos del conglomerado estatal IFA, del que formaba parte VEB Sachsenring Automobilwerke, la encargada de su fabricación . De sus instalaciones salieron los más de 3 millones de Trabants fabricados.


Ficha técnica: VEB Trabant 601
Motor: bicilíndrico de dos tiempos
Cilindrada: 594 c.c.
Compresión: 7’3:1
Potencia: 26CV a 4200 rpm
Par máximo: 54 Nm a 3000 rpm
Refrigeración: por aire
Transmisión: 4 velocidades sincronizadas
Velocidad máxima: 100 Km/h

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