Para conocer la historia de la automoción española y reflexionar sobre nuestro mundo a partir de pequeñas maquetas de vehículos a escala 1/87

sábado, 19 de octubre de 2013

Fordson Thames "Ayuntamiento de Burriana"

Una historia con final feliz.
Por desgracia, la combinación de elementos como "vehículo histórico/viejo" y "administración pública española" suele dar malos resultados, habida cuenta de la nula sensibilidad por el patrimonio histórico -especialmente cuando es industrial- de la que tantas veces hace gala nuestra acomplejada res pública. Y si a eso le añadimos los estragos de la crisis y los subsiguientes recortes, ya agárrate y no te menees. No obstante, de vez en cuando este maleficio se rompe y los aficionados a los viejos cacharros y a la historia en general nos llevamos una grata sorpresa.
En este sentido, la Diputación de Castellón ha hecho gala en varias ocasiones de cierto interés por la preservación de este patrimonio móvil, como es el caso del ya citado Citroën 11 CV de la entrada del 28 de junio, de la autobomba Pegaso Comet que recientemente restauraron los bomberos voluntarios de Llucena, o de la loable iniciativa de la que nos enteramos por la prensa a finales del pasado enero y que hoy protagoniza esta entrada.
Fue matriculado en Zaragoza en 1950, y fabricado probablemente en la antigua factoría Ford de Barcelona. Tras pertenecer a un particular de la Ciudad Condal durante varios años, fue adquirido por el Ayuntamiento de Burriana, que le instaló una escalera mecánica de 25 metros de altura. Fue presentado ante la prensa el 3 de noviembre de 1968 y utilizado por el servicio de bomberos y las brigadas municipales, hasta que más tarde fue retirado a un almacén, donde languideció durante largos años. Hasta aquí podría ser la historia de tantos y tantos vehículos que acaban en la chatarra. Pero no en este caso, porque el consistorio burrianense lo cedió al Consorcio Provincial de Bomberos para su restauración. Un gesto poco habitual en este país que merece mi enhorabuena, en especial en unos momentos tan complicados en los que unos criterios de ahorro mal entendidos marcan tantas y tantas decisiones políticas que hipotecan nuestro futuro. 

La maqueta
La maqueta representa pues esta autoescalera, realizada a partir de varios modelos. El chasis y la cabina corresponden a la referencia 2119 de Eko, que se ha pintado y detallado con calcas Trenmilitaria. La plataforma trasera está construida artesanalmente a base de láminas de estireno de Evergreen, de diversas texturas y grosores, sobre la que se acopla la escalera, que proviene de la referencia 086237 de Wiking.
Maqueta: Fordson Thames

Fabricante: Eko/Wiking

Escala: 1/87 
Año de realización: 2009



 
De Fordson Thames a Ebro B
Para conocer un poco la historia de los ejemplares españoles de este modelo, hemos de fijar la mirada en dos puntos bien distintos. Por una parte en Dagenham (Inglaterra), por otra en Barcelona. En la gran factoría londinense de la Ford Motor Company Limited, se empezó a fabricar a finales de los años 40 un camión de morro para sustituir el modelo 7V de cabina avanzada. Este nuevo modelo era el Fordson Thames ET (English Truck). Montaban en un primer momento motores de gasolina Ford V8 o diesel Perkins, a los que se añadió en 1953 otro motor Ford de gasolina de 3’6 litros y, en 1954, el primer motor diesel de Ford.
Mientras tanto, en la fábrica de la entonces avenida López Varela -av. Icaria- de la Ciudad Condal, Ford Motor Ibérica atravesaba serias dificultades para seguir cumpliendo con sus pedidos. La maltrecha situación de la economía española, las duras restricciones gubernamentales a la importación, la política intervencionista de asignación de vehículos y tractores, la escasez de materias primas y la incapacidad de la empresa para concurrir a concursos públicos debido a la amplia participación extranjera (de la Ford británica y estadounidense) en el capital de la sociedad, la llevaron a plantearse la necesidad de nacionalizar completamente la compañía.
Esto se llevó a cabo en la Junta General Extraordinaria del 30 de junio de 1954, en la que Ford Motor Ibérica se transformó en Motor Ibérica, S.A, de capital totalmente español. La nueva sociedad firmó convenios de colaboración con el resto de compañías Ford (fundamentalmente la inglesa) que le permitieron fabricar los modelos de camiones y tractores Ford durante una década, que en España se comercializaron bajo la marca Ebro. Así, el Fordson Thames fue el Ebro B, y su sucesor, el Ford Thames, fue con unos cuantos retoques el Ebro C. Se inició de esta manera la andadura en solitario de esta marca, hasta que en los años 80 fue adquirida por la japonesa Nissan.
Ficha técnica: Fordson Thames 3D
Motor: diésel 4 cilindros, delantero longitudinal
Cilindrada: 3610 c.c.
Compresión: 16:1
Potencia: 60 CV a 2400 rpm
Tara: 5200 Kg
MMA: 8000 Kg

El Ebro B estaba pues basado en este camión inglés. Se empezó a fabricar como tal en 1955, comercializándose únicamente en una sola versión, el B-35, de 3'5 toneladas de carga útil y MMA de 6.000 kilos. En 1961 la gama se amplió con el B-45, con el mismo motor de 3.610 c.c. y 70 CV pero con una tonelada más de carga útil.
Existió una variante sobre esta serie, presentada en 1963 y caracterizada por su cabina semiavanzada, que facilitaba el giro en los habituales recorridos urbanos que realizaban estos camiones. Estaba formada por los modelos B15 y B35C, con 1.500 y 3.500 Kg respectivamente de carga útil y una MMA de 3.500 y 5.700 Kg.

Fuentes: Nissan Motor Ibérica: Desde 1920 pioneros de la automoción.


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