Para conocer la historia de la automoción española y reflexionar sobre nuestro mundo a partir de pequeñas maquetas de vehículos a escala 1/87

viernes, 14 de febrero de 2014

Citroën ID 19 Break "Croix Rouge Française"

Hace unos meses, concretamente el pasado 14 de junio, hablábamos en este blog de uno de los modelos más revolucionarios de la historia de la automoción: el Citroën DS, en especial haciendo referencia a su heroico papel como coche oficial del Elíseo en los convulsos años 60. Decíamos entonces que sería difícil concebir hoy en día un automóvil tan innovador como lo fue el “Tiburón” en su época. No sólo por todo el original sistema hidroneumático, sino por múltiples detalles inauditos entonces que hicieron de él un alarde de inventiva.
Sólo un fallo le achacaron los críticos: su escasa motorización (1911 c.c. y 75 CV) claramente insuficiente para una berlina de esas características, que pretendía erigirse en símbolo automovilístico de la grandeur française. Pese a ello, Citroën tardó diez años en solucionar realmente el problema del motor, pues no fue hasta 1966 cuando presentó una motorización mínimamente decente: la del DS 21, con 2175 c.c y unos 100 CV. Aún así no dejaba de ser un motor de cuatro cilindros, que en aquellos tiempos pues daba de sí lo que buenamente podía.

Quizá lo que le hacía falta al DS era un buen propulsor de seis cilindros, que le pusiera a la altura de sus rivales (Fiat 2300, Mercedes-Benz W114/115, BMW 501 y 2500, etc) los cuales todos, indefectiblemente, montaban como mínimo un motor de 6 en línea. La razón de esta frugalidad cilíndrica no era otra sino la legislación fiscal francesa, que penalizaba duramente los motores más grandes. Estas circunstancias y su elevado precio -920.000 francos en un país que comenzaba a levantar cabeza tras la Segunda Guerra Mundial- provocaron que las ventas en un primer momento no fueran las esperadas, pese a que el modelo merecía, por méritos propios, un éxito mucho mayor, como el que sí logró en diversas competiciones deportivas como el Rally de Montecarlo.

La cuestión es que, por unas causas o por otras, en las berlinas francesas siempre hay algo que les acaba fallando, y no precisamente es su calidad: cuando no es el motor, es el diseño, que es demasiado moderno, y cuando no es el precio. Y si no la junta de la trócola. Sirvan como ejemplos recientes grandes fiascos como el C6 o el Renault Vel Satis, berlinas que nada tendrían que envidiar a sus homólogas teutonas y que, sin embargo, nunca acaban gozando del éxito que sus características objetivas les debería augurar. Quizá sea cosa del precio, que por el mismo uno se puede comprar una alemana; quizá los franceses deberían olvidarse de hacer grandes berlinas y centrarse en lo que realmente les sale bien, como el R-5 Turbo.
 
En fin, dejando a un lado la broma sobre los tópicos nacionales, volvemos de nuevo a los problemas de ventas del Citroën DS, que llevaron a la firma en 1957 a presentar una nueva versión, el ID, con unos planteamientos menos vanguardistas, recuperando, por ejemplo, el pedal de embrague, que en el DS había sido sustituido por un cambio semiautomático comandado por el propio sistema hidroneumático. En general, presentaba unos acabados más austeros, que pretendían convertir al “tiburón” en un coche asequible más allá de las clases más pudientes. En 1958 se lanzó una versión familiar “break”, muy utilizada en medio mundo como ambulancia, hasta el punto que la propia Citroën fabricó a partir de 1962 un modelo especialmente diseñado para este uso. Supongo que las ventajas de la suspensión hidroneumática serían muy agradecidas por los pacientes, especialmente aquellos con algún que otro hueso roto...
Ficha técnica: Citroën ID 19 Break Ambulance

Motor: 11D

Cilindrada: 1911 c.c.

Potencia: 66 CV a 4500 rpm

Caja de cambios: 4 velocidades + MA

Velocidad máxima: 130 Km/h

La maqueta

La historia de esta maqueta se remonta al año 2002, cuando rescaté de la basura este modelo de Eko (ref. 2076). Su estado, bastante lastimoso, me llevó a realizarle alguna reparación de urgencia, aunque por desgracia me resultara imposible eliminar todas las secuelas de su traumático destino. Enseguida decidí que su nueva vida sería como ambulancia francesa, y tras fracasar en el intento de montar sobre el techo una típica baca, al estilo de la época, me limité a instalar un rotativo azul, detallar algunos elementos y decorarla con calcas artesanas. A pesar de todo, su aspecto delata las heridas de guerra, que en algunos casos no he querido eliminar del todo.
Maqueta: Citroën ID 19 Break

Fabricante: Eko

Año de realización: 2003

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