Para conocer la historia de la automoción española y reflexionar sobre nuestro mundo a partir de pequeñas maquetas de vehículos a escala 1/87

sábado, 10 de mayo de 2014

Citroën CX

 El reto de Robert Oprom

En 1969 los ingenieros de Citroën recibieron una difícil misión: diseñar un automóvil capaz de suceder al ya mítico ID. Una gran berlina que fuera capaz de mejorar la comodidad y confortabilidad de un "tiburón" por el que, pese a su éxito, los años no pasaban en balde. El reto no era sencillo, pues idear -y no digamos ya superar- un modelo tan revolucionario como el DS es uno de esas cosas que pasan sólo una vez en la vida. Pero Robert Oprom y su equipo se pusieron manos a la obra, al fin y al cabo ya habían hecho auténticas virguerías con el SM, ¿por qué no volver a intentarlo?

Si eso pasara ahora, la cosa sería distinta: un poco de plástico por aquí, unos cacharritos electrónicos por allá, mejoramos la red VAN -o mejor aún, la cambiamos por una CAN- y le ponemos unas llantas más grandes y bien macarras a lo malote del Bronx y listo. Total, eso del estilo y la elegancia son ya conceptos trasnochados... Pero en aquella época el mundo aún no funcionaba así, (pese a que empezaban los 70, década hortera donde las haya) y había que estrujarse bien las meninges para lograr un digno sucesor del DS.

El desarrollo del nuevo modelo fue largo pero fructífero, logrando una especial combinación de originales soluciones mecánicas y refinado diseño: una particular disposición del motor -transversal e inclinado 30º- y la caja de cambios -también transversal- permitió un perfil del capó muy bajo, logrando una carrocería hatchback, algo inusual en un vehículo de su segmento, de formas muy afiladas y con una resistencia aerodinámica especialmente baja, hasta el punto de tomar el modelo el nombre de CX. Destaca en su diseño la compleja luneta trasera cóncava, haciendo que todo el conjunto se pareciera más incluso a un escualo que su famoso antecesor. 

El diseño interior también era especialmente curioso y sorprendente, con una concepción muy original de la ergonomía, al estilo de los Citroën de la época, que permitía manejar los mandos sin soltar las manos del volante. ¡Mandos en el volante! nos quieren vender hogaño los fabricantes como si fuera una novedad... Se trabajó especialmente en la eliminación de ruidos y vibraciones, logrando una comodidad de marcha que ríase del sofá de su casa, gracias en gran medida al sistema de suspensión hidroneumática marca de la casa, por supuesto.
 
Mecánicamente la idea original era dotarlo de un motor rotativo, pero la crisis del petróleo frustró el proyecto, por lo que se optó por propulsores convencionales de cuatro cilindros, ya que el V6 del SM no cabía bajo el capó del CX. Al primer motor de dos litros le siguieron entre otros un 2.2 y un 2.4; en 1975, un 2.2 Diesel, siendo el primer turismo Citroën en montar un motor de combustión y en 1977 llegó el motor de inyección.

Se presentó en el Salón de París de 1971, durando su producción hasta 1991. En 1985 se le sometió a un lavado de cara que, a mi juicio, no le fue muy favorecedor. Pero eran otros tiempos y los plásticos se imponían en el diseño. En España se fabricó en la planta de Vigo entre 1976 y 1980, produciéndose algo más de 17.000 unidades de la versión Pallas, y en Chile en la factoría de Arica entre 1978 y 1984, correspondiendo a las versiones CX 2000 y CX 2400. En Portugal, se produjeron casi dos mil unidades entre 1979 y 1982. Llegó a ser coche del año en España en 1976 -ya lo había sido en Europa un año antes- y, a pesar de su concepción fundamentalmente burguesa, no fue ajeno a los triunfos deportivos, y se usó como base para numerosas modificaciones, algunas realmente estrambóticas.
Ficha técnica: Citroën CX 2400 Pallas

Motor: delantero transversal

Cilindrada: 2347 c.c.

Alimentación: carburador Weber de dos cuerpos

Compresión: 8'71:1

Potencia: 115 CV a 5500 rpm

Par máximo: 18'3 mkg a 2750 rpm

Transmisión: 5 velocidades

La maqueta

Corresponde a la referencia 159011 de Norev, a la que no le he hecho ninguna modificación, dada la dificultad que tienen los modelos de ese fabricante para su desmontaje. Aunque me hubiera gustado darle un toque amarillento a los faros, para darle ese toque tan típico de los coches franceses de entonces.
Maqueta: Citroën CX 2000

Fabricante: Norev

Año: 2013

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